viernes, 27 de enero de 2012
¿Qué es una mata mata?
Una mata mata es una tortuga de aspecto extraño que habita en los ríos del norte de Sudamérica. Su concha es áspera y está llena de bultos, y su cabeza, con un cuello muy largo parecido al de una serpiente, tiene una forma lisa y casi triangular. La tortuga está tan bien disimulada en el fondo del río que puede capturar a los peces confiados que pasan nadando ante su enorme boca.
Las orcas son culturales
Según un estudio reciente las orcas son una de las pocas especies de la Tierra que demuestran poseer aprendizaje cultural. Estos animales son capaces de aprender de otros miembros del grupo social ciertos comportamientos específicos a la manera que lo hace la cultura humana.
Las orcas son una especie de cetaceo muy utilizada en diversos acuarios para exhibiciones circenses por su inteligencia, al igual que otros miembros de la familia de las ballenas.
Una de estas orcas, del Marineland en Notario (Canadá), atrajo la atención de Michael Noonan, profesor universitario y especialista en comportamiento animal.
En un estudio que empezó hace cinco años en ese lugar, Noonam observó que una orca utilizaba como cebo peces para atraer a las gaviotas a su tanque de agua. La ballena escupía unos peces a la superficie del agua y mientras permanecía sumergida alguna gaviota atraída por el cebo se precipitaba a recogerlo. Entonces, una vez la gaviota se acercaba a la superficie, el animal emergía con la mandíbula abierta para engullir el ave. Noonan observó este comportamiento varias veces.
Al cabo de unos meses, el investigador vio que una orca hermana más joven adoptó la misma técnica de caza. Según este etólogo al principio parecía que ballena hermana observaba mientras que la primera realizaba el truco. Luego fue la madre la que adoptó la misma técnica hasta que el comportamiento se extendió a toda la población de orcas.
Una vez se supuso que el comportamiento animal, desde la obtención de comida a la búsqueda de lugares para dormir, eran instintos innatos. Pero este nuevo descubrimiento apoya la idea de que los animales como las orcas son capaces de aprender por imitación de sus semejantes, siendo por tanto “culturales” por naturaleza.
Este es un buen ejemplo que muestra cómo el conocimiento se extiende a toda una población en lo que constituiría una rara oportunidad de observar como la tradición se forma y expande de la misma manera que la cultura lo hace entre los humanos.
El hallazgo ha sido presentado en el congreso de la Animal Behavior Society en Snowbird (Utah) y publicado en New Scientist magazine (London) y Science News.
Las orcas son una especie de cetaceo muy utilizada en diversos acuarios para exhibiciones circenses por su inteligencia, al igual que otros miembros de la familia de las ballenas.
Una de estas orcas, del Marineland en Notario (Canadá), atrajo la atención de Michael Noonan, profesor universitario y especialista en comportamiento animal.
En un estudio que empezó hace cinco años en ese lugar, Noonam observó que una orca utilizaba como cebo peces para atraer a las gaviotas a su tanque de agua. La ballena escupía unos peces a la superficie del agua y mientras permanecía sumergida alguna gaviota atraída por el cebo se precipitaba a recogerlo. Entonces, una vez la gaviota se acercaba a la superficie, el animal emergía con la mandíbula abierta para engullir el ave. Noonan observó este comportamiento varias veces.
Al cabo de unos meses, el investigador vio que una orca hermana más joven adoptó la misma técnica de caza. Según este etólogo al principio parecía que ballena hermana observaba mientras que la primera realizaba el truco. Luego fue la madre la que adoptó la misma técnica hasta que el comportamiento se extendió a toda la población de orcas.
Una vez se supuso que el comportamiento animal, desde la obtención de comida a la búsqueda de lugares para dormir, eran instintos innatos. Pero este nuevo descubrimiento apoya la idea de que los animales como las orcas son capaces de aprender por imitación de sus semejantes, siendo por tanto “culturales” por naturaleza.
Este es un buen ejemplo que muestra cómo el conocimiento se extiende a toda una población en lo que constituiría una rara oportunidad de observar como la tradición se forma y expande de la misma manera que la cultura lo hace entre los humanos.
El hallazgo ha sido presentado en el congreso de la Animal Behavior Society en Snowbird (Utah) y publicado en New Scientist magazine (London) y Science News.
El animal más venenoso del mundo!
La 'Phyllobates terribilis' es la más tóxica de las ranas dardo. Es veinte veces más venenosa que cualquiera de las especies de rana dardo. Puede producir veintiocho gramos de veneno a través de la piel, cantidad suficiente para matar a veinte mil ratones o mil quinientas personas.
La indudable intuición de los gorilas
Un grupo de conservacionistas han observado por primera vez la utilización de herramientas en gorilas en estado salvaje. Ya se sabía que los chimpancés y oraguntanes lo hacen, pero se desconocía si esto era también aplicable a los gorilas.
Este descubrimiento se realizó en la República del Congo, en el parque nacional Nouabalé-Ndoki. Thomas Breuer de la Conservation Society y su equipo observaron en octubre de 2004 como una hembra de gorila adulta llamada Leah quería cruzar una laguna. La gorila al ver que la profundidad del agua era apreciable (se asume que los gorilas no saben nadar) fue hasta un tronco y arrancó una rama de alrededor de un metro. Según vadeaba la laguna comprobaba la profundidad con la rama, que era además usada como medida de apoyo según camina erguida. La gorila llegó a avanzar 10 metros hasta que se volvió por los chillidos de su cría. El investigador califica a este comportamiento de increíblemente intuitivo.
En un segundo caso observaron y filmaron a otra gorila (Efi) que usó un palo de 1,3 m como apoyo según caminaba en busca de comida, llegando a utilizarlo a modo de puente al cruzar un terreno cenagoso. También se han visto huellas de estos animales al lado de este tipo de terrenos cubiertos con ramas, por lo que esta técnica de construcción de puentes parece habitual.
Gorilas en cautividad, probablemente por imitaciones de los humanos, arrojan objetos o incluso usan palos para extraer comida, pero nunca se les había visto usar instrumentos en su medio natural. Sin embargo los chimpancés usan herramientas frecuentemente, como palitos para extraer hormigas o piedras que usan como martillos para cascar nueces.
Publicado en la Revista PLOS Biology y emitido en Documentales la 2
Este descubrimiento se realizó en la República del Congo, en el parque nacional Nouabalé-Ndoki. Thomas Breuer de la Conservation Society y su equipo observaron en octubre de 2004 como una hembra de gorila adulta llamada Leah quería cruzar una laguna. La gorila al ver que la profundidad del agua era apreciable (se asume que los gorilas no saben nadar) fue hasta un tronco y arrancó una rama de alrededor de un metro. Según vadeaba la laguna comprobaba la profundidad con la rama, que era además usada como medida de apoyo según camina erguida. La gorila llegó a avanzar 10 metros hasta que se volvió por los chillidos de su cría. El investigador califica a este comportamiento de increíblemente intuitivo.
En un segundo caso observaron y filmaron a otra gorila (Efi) que usó un palo de 1,3 m como apoyo según caminaba en busca de comida, llegando a utilizarlo a modo de puente al cruzar un terreno cenagoso. También se han visto huellas de estos animales al lado de este tipo de terrenos cubiertos con ramas, por lo que esta técnica de construcción de puentes parece habitual.
Gorilas en cautividad, probablemente por imitaciones de los humanos, arrojan objetos o incluso usan palos para extraer comida, pero nunca se les había visto usar instrumentos en su medio natural. Sin embargo los chimpancés usan herramientas frecuentemente, como palitos para extraer hormigas o piedras que usan como martillos para cascar nueces.
Publicado en la Revista PLOS Biology y emitido en Documentales la 2
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